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Ansiedad: Causas Comunes y Cómo Manejarla

22 de octubre de 2024

La ansiedad es algo recurrente en la sociedad actual. Aunque puede presentarse en diversas formas, desde una inquietud leve hasta ataques de pánico intensos, reconocer sus causas más comunes es el primer paso para poder gestionarla. A continuación, exploramos las razones detrás de esta sensación y cómo podemos erradicarla.

El maestro espiritual Eckhart Tolle dice que "la ansiedad es un exceso de futuro y la depresión un exceso de pasado". ¿Qué significa esto? Que detrás de la ansiedad siempre hay un exceso de preocupación por lo que vendrá. Generalmente la emoción auténtica detrás de la ansiedad es el miedo, producido por la incertidumbre de qué va a pasar, ya sea en los próximos minutos o en un futuro más distante.


Causas Comunes de la Ansiedad


  1. Primera Infancia
    Los primeros siete años de vida marcan de manera significativa nuestra vida adulta, ya que durante ese período se graban en nuestra mente los modelos y definiciones que luego nos condicionarán de manera inconsciente. Por lo tanto, dependerá de cómo hayamos visto a nuestros padres (o adultos responsables más cercanos) manejar la incertidumbre. En base al modelo aprendido inevitablemente repetiremos patrones de conducta, salvo que hagamos un trabajo terapéutico para reprogramar esos modelos. Dependerá también de cómo hayamos aprendido a manejar lo incierto, cuáles son los recursos y herramientas que hayamos podido desarrollar, por ejemplo, cuando nos dejaban por primera vez en un lugar desconocido. A temprana edad experimentamos muchos descubrimientos, muchas "primeras veces", por lo tanto la incertidumbre es una constante. Es por eso que la manera en que vivamos esa incertidumbre determinará nuestra capacidad de afrontarla de adultos.

  2. Adolescencia
    En esta segunda etapa también será determinante la manera en que hayamos podido transitar los tres duelos fundamentales que se atraviesan a esa edad: el duelo del cuerpo que dejamos atrás, el duelo del niño o niña que dejamos de ser, y duelo del vínculo que hasta ese momento teníamos con nuestros padres. Si contamos con apoyo emocional y con los permisos y espacios necesarios para expresar nuestras emociones, si crecimos con la libertad suficiente para tomar decisiones y cometer errores sin que eso presuponga la decepción de nuestros cuidadores o peor aún, que nos retiren el afecto; entonces sin dudas contaremos con muchas menos posibilidades de sufrir de ansiedad. Si por el contrario nos vimos despojados de contención afectiva, de límites afectuosos y de figuras nutritivas, seguramente ya en esta etapa de la vida se empiecen a experimentar episodios de ansiedad. En esta etapa la ansiedad suele enmascarar principalmente el miedo a equivocarnos, el miedo a ser rechazados, el miedo a perder el afecto y el miedo a fracasar. La manera en que gestionemos estos miedos va a determinar en gran medida nuestra capacidad de manejar la ansiedad de adultos.

  3. Baja Autoestima
    Detrás de la ansiedad hay una gran inseguridad, el miedo a no ser capaces de afrontar lo que sea que se presente, el miedo a no estar a la altura de las circunstancias, es el miedo a no estar lo suficientemente preparados para afrontar la realidad. Esta inseguridad se incrementa cuando los grados de ansiedad son elevados y la realidad nos demuestra que no estamos siendo capaces de lidiar con esta emoción en el momento presente, por lo tanto nuestra mente internamente nos dice "si no estoy siendo capaz de manejar esta emoción, mucho menos voy a ser capaz de manejar... (el nuevo trabajo, la mudanza, esta separación, etc etc etc)". La ansiedad recurrente es una señal de que necesitamos reforzar la confianza en nosotros mismos.

  4. Estilo de Vida Acelerado
    Vivimos en una época en la que todo se mueve rápidamente, y cada vez más se le da más valor a lo inmediato por sobre aquello de calidad. El acceso constante a la tecnología, la inmediatez en la comunicación y la presión de estar "disponibles" todo el tiempo pueden llevarnos a experimentar grados significativos de ansiedad. Este ritmo acelerado nos lleva a estar constantemente alertas y preocupados por el miedo a "no llegar", comenzamos a preocuparnos por no estar allí cuando nos necesiten (lo cual nos retrotrae a los miedos de la adolescencia de decepcionar a otros) y de igual manera nos angustiamos cuando otros no responden inmediatamente a nuestras demandas (lo cual nos lleva a los miedos de la primera infancia si no aprendimos entonces a gestionar la frustración de manera adecuada). Este ritmo acelerado es contraproducente y contrario a la necesidad de tomarnos el tiempo necesario para poder decidir en base a nuestras verdaderas necesidades.

  5. Preocupaciones Económicas
    El miedo a no contar con el dinero suficiente y el miedo a no ser capaces de proveer económicamente para uno mismo o para otros, son una de las causas más comunes de ansiedad e insomnio. Teniendo en cuenta los puntos anteriores, podemos comprender que nuestros condicionamientos inconscientes y nuestra autoestima son los determinantes de cómo sobrellevamos los vaivenes económicos que nos presenta la vida adulta.

  6. Cambios Importantes en la Vida
    El cambio es una constante en la vida de todo ser humano. Cada segundo que pasa estamos cambiando: nuestras células, el oxígeno en nuestros pulmones, todo cambia. Cada experiencia que vivimos, desde la más nimia hasta la más significativa nos marcan de manera inevitable y con ello vamos cambiando. Algunas personas en mayor medida que otras, pero todos vamos cambiando con el paso del tiempo. Sin embargo, a pesar de vivir cambios constantemente, todo cambio en nuestra vida implica un grado de incertidumbre, ya que implica dejar algo conocido por algo desconocido. Aún cuando cambiamos por algo ya conocido (por ejemplo volver a nuestra ciudad natal luego de vivir en otro lugar) se maneja la incertidumbre porque ya no somos la misma persona. Dependiendo de cómo hayamos aprendido a gestionar los cambios de pequeños, y dependiendo de nuestra autoestima y confianza en la capacidad de afrontar los cambios, es que vamos a experimentar mayor o menor ansiedad ante este tipo de situaciones.


Cómo Reducir la Ansiedad


Es importante destacar que la ansiedad crónica tiene un origen psicoemocional que sólo puede tratarse con alguno de los tipos de terapia disponibles en la actualidad, que permita detectar la causa raíz. Los siguientes hábitos sirven para mantener los niveles de ansiedad al mínimo. Cabe destacar también que muchas veces la ansiedad es un rasgo de la personalidad que no se puede modificar, por lo tanto no se trata de eliminar la ansiedad por completo si no de contar con las herramientas necesarias para poder detectarla a tiempo y gestionarla de manera saludable. No existen soluciones mágicas que hagan desaparecer la ansiedad de un momento a otro, si no que es necesario trabajar constantemente en nuestro equilibrio mente - cuerpo - alma y comprometernos a diario con nuestra salud integral. A continuación te aconsejo algunos hábitos saludables que ayudan a evitar que la ansiedad sea un obstáculo en tu vida.


  1. Mindfulness y Meditación
    El mindfulness y la meditación nos permiten reconectar con el momento presente. Al centrarnos en nuestra respiración y en el aquí y ahora, podemos reducir el flujo de pensamientos ansiosos y recuperar una sensación de control y calma. No se trata de eliminar la mente sino de aprender a observarla y soltar el control. Nos ayuda a trabajar la observación como paso previo para la aceptación. Una vez que podemos aceptar las cosas tal y cómo son, ya no hay expectativa ni ansiedad por cómo deberían ser.

  2. Ejercicio Regular
    La actividad física libera endorfinas, las hormonas responsables de hacernos sentir bien. Ejercitarse regularmente, ya sea a través de caminatas, yoga o deportes, ayuda a liberar tensiones acumuladas tanto en el cuerpo como en la mente, y mejora nuestro estado de ánimo. Es importante que al hacer ejercicio desconectemos de la tecnología que nos lleva a estar preocupados o alertas por lo que está sucediendo en otro lugar o en otro momento. De nada sirve -a fines de regular la ansiedad - estar ejercitando mientras miramos las noticias o las redes sociales. Recuerda: la ansiedad es un exceso de futuro, por lo tanto para reducirla hay que estar en plena presencia en el momento presente.

  3. Técnicas de Respiración Consciente
    Practicar técnicas de respiración profunda es muy eficaz para calmar la mente. Al inhalar lentamente y exhalar de manera prolongada, activamos nuestro sistema nervioso parasimpático, que nos ayuda a relajar el cuerpo y reducir la ansiedad en situaciones de estrés.

  4. Alimentación Saludable
    Una dieta rica en nutrientes como magnesio, omega-3 y vitaminas del grupo B puede ayudar a estabilizar el estado de ánimo. Incorporar más alimentos frescos, como verduras, frutas y legumbres, es clave para equilibrar el cuerpo y la mente.

  5. Comunicación eficaz
    Poder expresar nuestras emociones, aprender a pedir lo que necesitamos y poner límites saludables son una clave fundamental para poder gestionar la ansiedad que producen los vínculos, ya sean afectivos, sociales o laborales. Esto se logra mediante el trabajo consciente de autoconocimiento y la práctica cotidiana.

  6. Terapia
    Hoy en día existen numerosos tipos de terapias que apuntan a mejorar la calidad de vida. Los más conocidos son: el psicoanálisis tradicional, la hipnosis, el coaching, las constelaciones familiares, el tarot akáshico, la memoria celular, la terapia floral y la biodecodificación. Es importante que cada persona encuentre al terapeuta con quien se sienta más cómodo, y quien que le permita adquirir herramientas concretas para llevar a cabo los cambios necesarios, más allá de sólo comprender el origen de los síntomas.



Cómo podemos ayudarte en Portal Shanti


Todos los servicios que ofrecemos están al servicio de mejorar tu calidad de vida, siendo el manejo de ansiedad uno de los tantos objetivos:


  1. Masaje terapéutico
    Combina técnicas como el Reiki, el Shiatsu, el quiromasaje y la relajación guiada para restaurar el equilibrio físico, mental, emocional y energético. Cada sesión es única, adaptada a las necesidades individuales, aliviando la tensión, el estrés, la ansiedad y diversas afecciones.

  2. Sesión terapéutica
    Mediante la combinación de diferentes técnicas se acompaña al consultante en un proceso de  toma de consciencia y empoderamiento personal para lograr el equilibrio y la armonía en las diversas áreas de la vida. Cada sesión es única e irrepetible, con una frecuencia flexible según las necesidades individuales.

  3. Constelaciones Familiares
    Esta herramienta sistémica nos permite detectar y liberarnos de lealtades y patrones heredados de nuestro sistema familiar, que nos condicionan de manera inconsciente en nuestra vida cotidiana.

  4. Tarot Akáshico
    Mediante las cartas del tarot puedes conectar con tu Yo Superior y tu Guías para comprender cuál es el mensaje que la ansiedad te está trayendo y cómo sanar.



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